Por Asunción Ontiveros Yulquila

INVASIÓN, GENOCIDIO, EXPOLIACIÓN: CASO ARGENTINA

En febrero de 1536, Pedro de Mendoza invade territorio querandí con el propósito de establecer una cabeza de playa y proseguir rumbo al Tawantinsuyu, donde el oro y la plata, acumulados desde milenios, enloquecía a los invasores españoles y al propio Carlos I de España. Las guerras intestinales entre bandos delincuenciales la historia colonial los llama “guerras civiles”. Carlos I en la Capitulación suscrita con Pedro de Mendoza prescribe “Si en vuestra conquista o gobernación se CAUTIVARA o PRENDIERE algún cacique o señor, que todos los tesoros, oro y plata, piedras y perlas que hubiere de él por vía del RESCATE, se nos dé la sexta parte de ello y lo demás se reparta entre los conquistadores”.

En 1580, Juan de Garay emprende su expedición invasora hacia lo que actualmente es la ciudad de Buenos Aires, desde Charcas o de La Plata (actual Sucre). Siguiendo la red vial del Tawantinsuyu, Qullana, Qalchaqi (Calchaqui) y guaraní arriba a Qayastá (Santa Fe) e invade el territorio querandí para fundar una ciudad española, y establecer un puerto para institucionalizar el contrabando y achicar la ruta marítima que conduce al puerto de Palos, Sevilla, España.

El flujo de plata y oro hacia el puerto de Palos, donde estaba la Casa de Contratación, seguía la ruta: Potosí, puerto de Arica, Lima (sede del virreinato del Perú), Panamá, Cuba, Santo Domingo, puerto de Palos (España). También, los piratas británicos secuestraban barcos para llevarlos a Londres, donde eran recibidos con honores y títulos (caballeros). Por lo tanto, establecer un puerto en el río de La Plata era una necesidad imperiosa para el Real y Supremo Consejo de Indias. Consejo este que era el aparato ejecutivo, legislativo, judicial y militar que se vinculaba con el Regio Patronato de Indias, el brazo armado, latente y manifiesto, del Pontificado de Roma, para “cristianizar” el universo de la Tierra.

Un porcentaje de los diezmos, veintenos y treintenos de todo lo que rapiñaban los súbditos del reino de España y del Pontificado, en nuestro Continente, arribaba a las arcas del Pontificado de Roma. Haciendo analogía con el presente, el Pontificado era una especie de Fondo Monetario Internacional en lo que respecta a los Rescates y cabalgadas (robo de oro y de plata) y a la actividad minera de metales preciosos. Por ejemplo, en la Puna (Jujuy) estaba establecido el Obispado de Minas. El mito bíblico de que la Tierra era una obra de la “creación de Dios”, así como el ORO considerado la “materia pura”, eran realidad en las relaciones coloniales imperantes y en la fórmula de cómo debe ser el mundo.

El 25 de mayo de 1810 comienza la emancipación criolla (hijos de españoles) de la metrópoli España. Cornelio Saavedra, principal comerciante de bovinos y equinos de la Pampa húmeda en el mercado de Potosí y alrededores, fue el presidente de la Primera Junta. Mariano Moreno, formado en la Universidad de Charcas (La Plata) del poder eclesiástico colonial fue el secretario. El Antiguo régimen (imaginario) y el Nuevo régimen (imaginario) disputaban el poder político militar del proceso de la emancipación. Detrás de este proceso político estaba la diplomacia y la geopolítica imperial de Gran Bretaña, enemigo histórico de Francia y de la España teocrática.

Muerto Mariano Moreno por envenenamiento en alta mar (Atlántico), el Antiguo régimen (medieval) representado por las familias de encomenderos y hacendados sobre tierras usurpadas a los pueblos INDIOS, tomaba cuerpo como hegemonía agro ganadera. Poder hegemónico que a partir de 1853 se llamará, por presión política y militar de Buenos Aires, la Nación Argentina. Millones de hectáreas de la actual argentina era territorio soberano de las naciones indias. El NOA, el NEA, la Patagonia, la Pampa húmeda y adyacencias eran territorios soberanos de los pueblos que el Inciso 15, Artículo 67 de la Constitución de 1853 tipifica de INDIOS, y que además prescribe que deben ser convertidos al catolicismo.

Los tres poderes del Estado Federal argentino. Ejecutivo, Legislativo y Judicial, desde 1853, estuvieron de acuerdo con las campañas militares de lesa humanidad contra las naciones indias. Teniendo como referencia la ciudad de Buenos Aires, desde 1853, las campañas militares genocidas se desarrollaron al Norte, Oeste y Sur. El indio es significado como bárbaro, salvaje y malón, por lo tanto, ENEMIGO de la nación. Desde Bartolomé Mitre (1862) hasta Hipólito Irigoyen (1928) asumieron sus mandatos de presidente el 12 de octubre, una fecha simbólica para los dueños del poder real de la Nación Argentina. Gobernar la República era conquistar “desiertos y montes impenetrables”, y “civilizar” a los INDIOS REDUCIDOS en los cañaverales, algodonales, quebrachales, campos de cultivo y de crianza de ganado mayor y menor, en los yacimientos mineros y como soldado el ejército enemigo del INDIO.

A MANERA DE CONCLUSIÓN, los medios de comunicación reseñan que nuestro país ingresa a octubre del 2016 con el 34 % de “pobres”, léase EMPOBRECIDOS. El gobierno presidido por el ingeniero Mauricio Macri (graduado en la Universidad Católica de Buenos Aires) tarareaba durante su campaña mentirosa el eslogan “pobreza cero”. Macri es un personaje de clase alta y rico, cuya fortuna la construyó en la Argentina (mayormente) como proveedor de servicios al Estado nacional. Estados Unidos (USA) es una potencia imperial económica, financiera y militarmente. Para ser una potencia rica se requiere de países empobrecidos. Para ser rico y de clase alta en la Argentina se requiere de gente empobrecida.

El filósofo Noam Chomsky sostiene que no hay ricos sin pobres. En nuestro país, son ejemplos paradigmáticos Julio Argentino Roca (genocida) y Robustiano Patrón Costas (expoliador genocida de indios). Estados Unidos es una potencia rica porque sostiene relaciones imperiales con países empobrecidos. En nuestro país, el poder real lo ostenta un grupo oligarca de alrededor de 100 familias.

Son familias que se consideran dueñas del país y del Estado. El escenario donde se los puede percibir es la Sociedad Rural. Allí cada año, los presidentes de la SR, emiten un sermón para reafirmar CÓMO DEBE SER EL PAÍS Y EL ESTADO desde el imaginario agro ganadero. Sin duda, la Argentina es un país que no tuvo Revolución de Mayo, menos emancipación de los dueños de las vaquitas, de la tierra, los alambrados, tras las acciones de lesa humanidad contra las naciones indias.

*Asunción Ontiveros Yulquila Es Licenciado en Comunicación Social e investigador del mundo andino. Nació el 15 de agosto de 1949, en el paraje llamado Negra Muerta, Distrito Hipólito Irigoyen, Departamento de Humahuaca, Jujuy. Su madre se llama Matilde Yulquila, nació en 1920, en el territorio feudal de Robustiano Patrón Costas (Orán, Salta). Su padre se llamaba Bernabé Ontiveros, había nacido en 1921, en la finca feudal de Tesanos Pintos y Cia. (Yavi, Jujuy). Sus padres fueron, siendo jóvenes, siervos y/o esclavos “modernos” de los propietarios de los ingenios azucareros de San Martín del Tabacal (Salta) y de Ledesma (Jujuy). Sus abuelos y sus padres fueron expoliados en el brutal sistema feudal azucarero. Sus antiguos antecesores fueron esclavos de encomenderos católicos, apostólicos y romanos, paradójicamente reconocidos por la historia oficial como “evangelizadores” y “civilizadores”. Asunción es descendiente de los llamados indios kollas, se siente kolla, y su pueblo tiene relaciones genealógicas con los kollas de Bolivia, Chile y Perú.