La educación es un acto de amor y rebeldía. El carnaval la mejor educación que podemos ofrecer.

Interrumpida por la pandemia, después de tres años la muestra del cierre de los talleres de la Escuela de Carnaval de El Birri volvió a realizarse convocando a talleristas, estudiantes y familias en una jornada comunitaria llena de emociones y despliegues de artistas que se forman en el centro cultural.

Fueron diez los talleres que se mostraron en la Sala Popular de Teatro, ante la atenta mirada de profes, familias y amigues que volvimos a encontrarnos para un evento clásico de la propuesta formativa birriana. Como en cada jornada, también compartimos la merienda realizada por las Porteras Merenderas que siempre nos permiten el ritual.
Ahora, abrimos paso a la creación del carnabarrial 2023!

Entre muestra y muestra, mientras las técnicas preparaban la presentación siguiente y les artistas se ponían a punto, la coordinación de la Escuela de Carnaval leyó un texto memorioso que narra algunos jirones del proyecto. Lo compartimos a continuación:

Escuela de Carnaval es el proyecto más ambicioso de El Birri, único en la Argentina. Decimos único porque si bien hay otras “Escuelas de Carnaval”, en Corrientes o en Funes por ejemplo, éstas dependen del estado local y son políticas de un gobierno, no así nuestra Escuela de Carnaval que es autónoma e independiente, sostenida autogestivamente por les militantes de El Birri quienes recuperamos una ex estación de trenes abandonada en los ´90 y la transformamos en el centro cultural del barrio San Lorenzo, Santa Fe.
La Escuela de Carnaval es una apuesta de política educativa para formar artistas en el barrio, artistas comprometides con el arte de la resistencia carnavalera y organizados colectivamente en la construcción permanente de cultura popular, en el barrio, desde el barrio y para todes.

La Escuela de Carnaval surge en el año 2012 como propuesta pedagógica articulando talleres formativos que años antes se desarrollaban sin mayores vinculaciones. Este recorrido es importante: muchos años antes de que la Escuela de Carnaval existiese como tal, había en El Birri espacios de formación en artes carnavaleras. Y fue la Escuela de Carnaval quien construyó un consenso político, con objetivos definidos y compartidos, estableciendo criterios comunes como la autogestión y la educación popular.

Orgullosamente señalamos que somos autogestivxs, que nos sostenemos a través del trabajo militante, generando y disputando recursos. Y orgullosamente también señalamos que nos formamos en educación popular, como principal herramienta para politizarnos y organizarnos. Hoy nuestro principal proceso de formación es con la Escuelita Trashumante, pero en sí misma la Escuela de Carnaval es un proceso de formación en educación popular, por sus objetivos, sus metodologías de trabajo y la forma asamblearia de organizarla. La Escuela de Carnaval es tan grande que nos exige una profunda organización. Hay un grupo de compañeres que aborda las tareas organizativas y logísticas para que cada taller y la escuela en su conjunto funcione de la mejor manera. Una de las tareas principales es coordinar y articular con las otras comisiones de trabajo del Centro Cultural: Espaciales, Programación, Autogestión, etc. De esta manera, la Escuela de Carnaval está en contacto permanente con el resto de las actividades que se desarrollan en el Centro Cultural.

También las familias de les pibes forman parte de la organización, en cada asamblea, en cada evento, en cada muestra y carnabarrial. Incluso, hoy muchas madres ya formamos parte de las comisiones de trabajo del Centro Cultural. Y además de la comisión de coordinación y de las mamás y papás, son la asambleas el principal órgano y espacio para la toma de decisiones sobre el recorrido de la escuela.

Nuestro trabajo se ve reconocido por el Ministerio de Cultura de la provincia, que declaró a la Escuela de Carnaval de Interés Cultural, o por el Fondo Nacional de las Artes que nos otorgó en 2018 uno de los 16
premios nacionales del Concurso de Arte y Transformación Social. El reconocimiento se extiende a artistas y educadores que elegimos la Escuela de Carnaval para construir y multiplicar los sueños. También los medios de comunicación amigues, que siempre nos acompañan, así como Ministerios y Secretarías municipales y provinciales a quienes les exigimos que “El Birri no se toca” y que destinen recursos para el sostenimiento de nuestra Escuela de Carnaval que es verdaderamente un horizonte posible para las niñeces y juventudes de los barrios del suroeste.

Además de autogestiva y construida en educación popular, nuestra Escuela de Carnaval está atravesada por perspectiva de géneros que venimos construyendo en el Centro Cultural. Las temáticas que abordamos, las rondas de mujeres y de varones para talleristas, las instancias de formación internas, la coordinación de los talleres por parejas pedagógicas, por nombrar sólo algunas, son parte de la construcción permanente de Escuela de Carnaval, que no está al margen de la revolución feminista que atraviesa nuestras corporalidades y proyectos, nuestros vínculos e institución.