5 de octubre de 2023. 17 horas. 100 años de barrio se lee sobre la puerta de ingreso al club San Lorenzo. 3946, indica la altura de calle Amenábar. Números. En la entrada hay un pequeño salón donde está Patricia. “Pasen, pasen”, nos dice, “estamos de reunión, pero pasen al fondo”. La charla es sobre prevención de enfermedades de transmisión sexual y sida. Charla y análisis gratuitos para quien quiera hacerlo.
Pasando el playón, en los fondos del terreno, se ve gente trabajando. Saludamos y nos presentamos. Afuera, en una pileta, Jorge y filo, lavan el pollo trozado; adentro se pelan y cortan las verduras. Hay dos ollas con agua a fuego lento esperando. Nos invitamos solos a colaborar con Gisela y Darío que pican cebollas. Hablamos sobre la organización del trabajo. Nos cuentan que se alternan para cocinar pero que Seba es el que tiene tomada la medida de las cantidades, sobre todo cuando hay que “estirar”.
“Faltan llegar”, reconocen; a veces, algunxs no pueden por sus trabajos. La charla informal recorre anécdotas. Les contamos lo nuestro. Patricia entra de a ratos para ver cómo vamos. Cuando llega Juan se une a la charla y nos pregunta qué vamos a hacer. Siempre hacemos lo que acordamos entre todos, les decimos. No apuntamos la cámara a quién no quiere salir y no jodemos con preguntas a quien no quiere hablar.
Patricia nos dice que estaría bueno no enfocar a la gente. Estamos de acuerdo con eso. Pensamos que la vergüenza debería ser ajena y la responsabilidad es de quienes someten a la indignidad. Acordamos hacer algunos planos abiertos, de espaldas y de lejos. Preguntamos quien va a hablar. Todos dicen el presi, que es Juan, y hacen bromas. Juan dice que tienen que estar todos. Cuando las verduras ya se están cocinando se hace una pausa y comienza la entrevista. Cuentan cómo empezaron, qué los movilizó, el cambio que produjo la pandemia y el abrumador crecimiento de las necesidades básicas. De merendero para pibes a entregar viandas para las familias. Muchas veces ellos mismo están en esa lista.
Si bien son casi siempre lxs mismxs, cada vez notan que hay más gente que necesita una mano. “Vienen y se anotan en ese cuaderno”. Lo hacen todos los jueves. Les gustaría hacerlo más seguido, pero no sobra presupuesto. Cuentan que el cuarto donde funciona la cocina, y que lleva el nombre de “Los pibes del barrio”, fue construido con el trabajo de ellxs y la donación de materiales del señor Tomás Muolo (lleva su nombre).
La charla pica de un lado al otro. La nota se hace desordenada pero cálida y rica. No sabemos si son familia, pero se ven como una. Se lo decimos. Se ríen y dicen que sí, que son familia, que se conocen desde siempre, que son amigos desde la infancia. Sale mucho de las bocas la palabra ayudar. Sale desde un lugar muy puro, muy honesto. “Nosotros también, alguna vez, estuvimos en la misma situación que están hoy todas estas familias”.
La palabra que describe sus miradas no es felicidad, no están felices por realizar esta tarea tan solidaria como ambigua, más bien pensamos que están en paz y es ese el regocijo que les brota en las expresiones. De ahí nace ese clima amoroso, de hacer lo que su humanidad les pide que hagan.
Se terminan los mates y avanzan los mosquitos del sur. Es tiempo de agregar los fideos. Alguien, en algún momento que no vimos, ya había puesto el pollo trozado. Hay un pequeño disenso con las cantidades de paquetes. “Siempre se agregan”, dice alguien. No se quieren quedar cortos. En el otro extremo del playón un borbollón de gente silenciosa espera.
Este grupo de amigxs sueña que ese playón se convierta en canchitas para que los pibes jueguen al vóley, al fútbol, al básquet. Así de simple y sencillo, que los pibes jueguen, nada más.
Por ahora, cuando son las 20.30, al filo de la penumbra, se espera por algo más urgente. Sobre el freezer, Darío y Fiama cuentan. Más 3, más 6, más 5. 192 porciones que, calculan, serán 220. Octubre 5. 100 años de barrio. Amenábar 3946. Más que números. “Vayan acercándose” dicen una voz desde adentro de la cocina y la gente se mueve haciendo una fila.
Anticipo de la nota en video: